Como cada Martes, ayer, yo y mi amigo Ivan íbamos hacía Girona para hacer las dos horitas semanales de pádel. Estaba lloviendo bastante en Banyoles y ya teníamos claro que nos tendríamos que pasar dos horas mirando vídeos de profesionales jugando a pádel.
Pero cuando nos íbamos acercando cada vez más a Girona nos encontrábamos con trozos en la carretera en los que no llovía absolutamente nada. Pero nada, una curva más y volvía a caer el diluvio. La esperanza venia pero se iba rápidamente. Sobretodo al salir de la nacional y entrar en Girona. Allí teníamos claro que serian dos horas muy aburridas. Llovía en toda la ciudad y una nube oscura estaba gusto encima. No tenia pensado marcharse. Y sí, levantarse por la mañana para no ir a hacer nada no nos gustó nada.
Entonces llegamos al campus y nos quedamos perplejos. Gusto encima del campus de Montilivi había un claro. Un agujero en la gran nube que cubría Girona. Un lugar por donde pasaba el sol y no caía ni una gota. No parecía posible pero si. Justo en el campus de la Universidad no llovía, pero en el resto de la ciudad sí. Fue algo digno de ver.
Y sí. Pudimos jugar a pádel ![]()

